Pero no para nosotras. Para ellos.
Amar a un hombre es el ritual de humillación de una mujer.
Pero no por las razones que ellos creen.
No porque ella sea débil.
No porque ella sea difícil de amar.
No porque ella "elige a los equivocados".
Sino porque vivimos en un mundo.
En el cual amar a un hombre.
Requiere que nos olvidemos de nosotras mismas.
Para preservar su comodidad.
¿La verdadera humillación?
Es de él.
Es humillante.
Que los hombres puedan destruir vidas
Y ser compadecidos por ello.
Que los hombres puedan herir
Y aun así sentirse íntegros.
Ellos pueden caminar por el mundo
Sin rendir cuentas,
Sin vergüenza,
Sin que nunca se les pida mirar atrás,
Hacia el desastre que causaron.
Obtienen el poder,
Pero nunca crecen con él.
Quieren obediencia,
Pero no soportan ser cuestionados.
Ellos demandan respeto,
Pero hacen rabietas cuando son corregidos.
Somos castigadas por nuestra presencia.
Ellos son perdonados por su destrucción.
Nosotras sangramos y nos culpan.
Ellos culpan y les creen.
Para las mujeres,
La mera existencia es una provocación.
Nuestros límites son políticos.
Nuestro "no" es violento.
Nuestra alegría es una rebelión.
Nuestros cuerpos son legislación.
Mientras tanto...
Él miente, engaña, se desaparece, controla,
Y aun así le preguntan,
"¿Pero cómo lo criaron?"
Y ni se te ocurra pedirle que te devuelva nada.
Él lo llamaría un ataque.
Él te llamaría inestable.
Él diría que estás "usando tus emociones como un arma".
Porque nada aterra a un hombre
Como tener que estar a la altura de sus propias exigencias.
Amar a un hombre significa,
Que se nos va a culpar por cada decisión:
¿Dices que sí? Estás usada.
¿Dices que no? Eres una amargada.
¿Alzas la voz? Eres dramática.
¿Te quedas callada? Eres cómplice.
¿Te vas? Eres fría.
¿Te quedas? Eres tonta.
Sus fallas siempre son la culpa de alguien más.
Nuestro dolor siempre es nuestra propia responsabilidad.
Y a eso lo llaman amor.
¿Pero cómo le llamarías tú
A un sistema que demanda
Tu propia anulación
Como prueba de tu devoción?
Un ritual.
Un sacrificio.
Una trampa.
Y heredamos el guion.
Te enseñaron a achicarte.
Para que él pudiera sentirse grande.
A susurrar tus necesidades.
Para que él no se sintiera acusado.
A regular tu voz.
Para que él no se sintiera juzgado.
Nosotras vamos a terapia.
Ellos van a podcasts.
Nosotras reflexionamos.
Ellos evaden.
Nosotras escribimos disculpas en nuestros diarios.
Ellos escriben excusas en sus grupos de chat.
Él tiene derecho a desmoronarse.
Tú tienes el deber de recoger sus pedazos.
Él puede ignorar el desastre.
A ti te etiquetan como el equipo de limpieza.
O como la razón por la que el desastre ocurrió.
Es humillante amar a alguien
Cuya identidad completa
Depende de si te achicas por él o no.
No puede lidiar con los límites.
Pero espera sumisión.
Ni siquiera sabe nombrar sus emociones.
Pero exige tu comprensión.
No puede alcanzarte en donde estás.
Pero se siente con derecho a las mejores partes de ti.
¿Y se supone que debes llamar a eso una "relación"?
Él dice que es un "buen tipo".
Porque no viola mujeres.
Pero tú llevas años estremeciéndote
Ante cada grito,
Cada desaparición,
Cada disculpa manipuladora
Que él nunca tuvo la intención de cumplir.
A nosotras se nos exige rendir cuentas
Incluso por haber sobrevivido a ellos.
A ellos se les premia
Por no ser peores.
A ellos se les da el beneficio de la duda.
A nosotras se nos da la carga de la prueba.
Los hombres tienen derecho a ser "complicados".
Las mujeres solo tenemos derecho a estar equivocadas.
Él lava un plato y quiere una medalla.
Tú crías a sus hijos y te llaman desagradecida.
Y cuando finalmente dices,
"Estoy harta de enseñar a un hombre adulto
A cómo no hacerme daño,"
Ellos actúan como si hubieses cometido un crimen.
Porque ante sus ojos,
Tu negativa es la traición,
No su comportamiento.
Así que no.
Amar a un hombre no es humillante
Por lo que dice sobre ti.
Es humillante
Por lo poco que hace falta
Para ser considerado un "buen hombre,"
Y por lo mucho que cuesta
Sobrevivir a uno.
No estabas rota.
Estabas reaccionando.
No estabas perdida.
Estabas intentando navegar
Un sistema que te penaliza
Por tener necesidades,
Límites,
Rabia,
Historia,
Estándares,
Y carne.
Te dijeron que el amor lo sanaría.
Pero el amor no puede arreglar lo que se niega a rendir cuentas.
Nunca fuiste "demasiado".
Nunca fuiste difícil de amar.
Lo que pasa es que eras la única
Haciendo el trabajo.
Así que, si amarlo se sintió como un ritual de humillación,
Que esa sea la última vez que te arrodilles.
Ponte de pie.
Recupera tu voz.
Y déjalo que se ahogue
En el silencio
Que se ganó.
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NOTA AL PIE:
Todos los cambios en el formato del texto se hicieron tratando de apegarme lo más posible a la redacción original. Link: https://medium.com/women-hold-the-flame/loving-a-man-is-a-humiliation-ritual-63fb4efe59c0
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